La primera sesión del día 24 de Los Círculos del Vino se titulo, de forma más telegráfica, como “Blogs, Nuevas Tecnologías, y Vino”, y se centro en las nuevas tecnologías; blogs y redes sociales tipo facebook, twitter o google+. ¿Cómo utilizar estas redes sociales para crear interés en los jóvenes hacia la cultura del vino?, se supone que de eso iba la charla.
La mesa redonda fue moderada por José Luis Murcia (periodista y miembro de la FIJEV), y los participantes fueron; Joaquín Parra como director de www.ecatas.com, Luz Divina Merchán y José Ramón Martín como propietarios de www.quelujo.es, Raquel Pardo Zamora como periodista autora del blog raqueliquida, y Álvaro Cerrada Bueno director de Yalocayo. Los cinco representan diferentes perfiles profesionales que han llegado a converger en esto de la promoción de la cultura del vino utilizando Internet como herramienta. ¿Cuál fue la voz de los expertos?
Joaquín Parra puso de manifiesto que las nuevas tecnologías permiten llegar a los jóvenes en su propio formato, utilizando sus propias expresiones, y utilizando su medio.
Luz Divina Merchán fijo como objetivo la necesidad de “posicionarse entre los jóvenes” y señalo que en las redes sociales, el consumidor tiene voz y se convierte en su propio asesor. Por su parte, José Ramón Martín, Ingeniero Informático, resalto lo vertiginosos que son los cambios en Internet y la necesidad de evolucionar rápidamente.
Desde el punto de vista periodístico, Raquel Pardo se fija como objetivo “Contar esto del vino a los nuevos consumidores” y se plantea Internet como un medio introductorio para compartir experiencias personales. Hablando sobre vino “trato que la gente no se me asuste”, afirmó la periodista.
Álvaro Cerrada Bueno, desde el punto de vista del profesional del marketing, concibe Internet como una pasarela entre las bodegas y los consumidores. Álvaro echó en falta más interés por parte de las bodegas en cuanto a la comunicación por Internet, y defendió la profesionalidad en esto del marketing del vino en internet, argumentando que los profesionales manejan y pagan por utilizar herramientas que una bodega no le interesaría utilizar. Pero, ¿no se trataba de hablar de los jóvenes?
Mi visión como Ingeniero Informático y aficionado informado a esto del vino, es que incluso los profesionales de la comunicación digital tienen el vicio de quedarse anclados en algunos tópicos sobre Internet. Por ejemplo, no es cierto que la mera presencia en Internet, de un particular o una organización, garantice visibilidad alguna. Otro tópico es pensar que pasar 24 horas frente al ordenador desplegando una actividad frenética de pio-pios (tweets), y posteos garantiza el éxito.
Hace poco leía lo siguiente referente a lo que debería ser la actividad del encargado de la promoción de una marca de vino en Internet; “Lo que ocupa mucho del tiempo no es tweetaer o actualizar una página de Facebook o responder a los clientes por Facebook y Twitter. Lo que ocupa tiempo es monitorizar tu marca en los medios”, dicho por Tom Wark´s en su post Social Connect. Así que tenemos otro tópico, la mejor herramienta software, perdón el palabro informático, no necesariamente es la más costosa.
¿Qué pasa con los jóvenes? Claro, si en una mesa redonda donde se tiene que hablar sobre los jóvenes se termina hablando de bodegas, mal vamos. Retomando el objetivo principal de la conversación, cito las palabras de un profesional de la industria del vino y padre: “Los jóvenes hoy en día reciben la información y se comunican haciendo referencia a los blogs de sus amigos. Mi hija y sus amigos no se fijan en revistas como Wine Spectator, o Decanter Magazine. Reciben e-mails de amigos del tipo; -he probado este vino que estaba genial-. Ellos van a los blogs, leen y anotan los comentarios. Es interactivo. Es más divertido. Y confían en los blogs más que en los críticos y las revistas”, una declaración de Micheal Mondavi.
El medio, si se quiere llamar así, pertenece a la gente y los profesionales han de aprender a adaptarse a él. El lenguaje en Internet es muy cercano, informal, y crea una ilusión de cercanía personal. En base a esto, es importante ser conscientes de que la experiencia “digital” no es suficiente y que tiene que haber una experiencia personal del disfrute del vino. ¿Qué es lo que no entendemos? Pues que en las redes sociales no hay cátedras, ni pulpitos, ni jerarquías. No se entiende que no hay formatos que tengan demasiada permanencia y que lo que cuenta es la frescura, la relación directa, y la ilusión por compartir experticias. Así que, a beber vino y compartir la experiencia.